Alerta hormonal: ¿cansancio, retención de líquidos o ansiedad?
Si tu síndrome premenstrual te deja KO, tus estrógenos podrían estar dominando.
La dominancia estrogénica ocurre cuando los estrógenos son demasiado altos en relación con la progesterona. Es decir, hay un desbalance entre ambos
Este desbalance afecta más a las mujeres, en etapas como:
- Síndrome premenstrual (SPM).
- Perimenopausia.
- Exposición a xenoestrógenos (sustancias químicas con efecto estrogénico).
¿Qué síntomas podemos encontrar?
- Ciclos irregulares y muy abundantes.
- Sangrado intermenstrual.
- Síndrome premenstrual (SPM) intenso.
- Hinchazón antes del período.
- Retención de líquidos.
- Sensibilidad o dolor en los pechos.
- Coágulos menstruales grandes.
- Aumento de peso (en caderas, muslos y abdomen).
- Dolor de cabeza o migrañas
- Tendencia a quistes mamarios o uterinos (como miomas), endometriosis.
¿Qué factores están alterando tus hormonas y favoreciendo la dominancia estrogénica?
- Estrés crónico (baja la progesterona al elevarse el cortisol).
- Exposición a xenoestrógenos (plásticos, cosméticos, pesticidas, agua embotellada, etc.).
- Sobrecarga hepática (El hígado reduce la eliminación de estrógenos).
- Uso prolongado de anticonceptivos.
- Resistencia a la insulina.
- Falta de ejercicio físico.
- Déficit nutricional.
- Vulnerabilidad genética.
¿Cuáles pueden ser sus consecuencias a corto y largo plazo?
- Síndrome premenstrual intenso.
- Aumento de peso (concentrado en caderas, muslo y abdomen)
- Disminución del deseo sexual.
- Mayor riesgo de cánceres hormonodependientes (cáncer de mama y cáncer de útero)
- Dificultad para perder grasa corporal.
- Miomas, quistes, endometriosis e hiperplasia endometrial.